Preparar la piel antes de aplicar maquillaje

Cuando ves una persona maquillada, ¿qué es en lo primero que te fijas? En su piel, ¿verdad? Para obtener una base de maquillaje sin imperfecciones es necesario hacer una preparación previa en el rostro.

Esta preparación va a ser esencial para luego lucir una piel maquillada perfecta, por lo que es muy importante primeramente saber qué tipo de piel tenemos o qué carencias tiene nuestra piel ya que la preparación va a ser diferente para cada individuo. 

Pasos a seguir previos

Para empezar debemos lavar la piel, librarla de todas las impurezas, piel muerta y suciedad que se acumula durante el día. Nos podemos lavar la cara de diferentes maneras acorde con las preferencias de cada uno, con agua micelar y discos desmaquillantes que limpian la piel y eliminan los restos de maquillaje que puedan quedar; jabón líquido, pastilla de jabón o leche limpiadora.

La limpieza se puede acompañar posteriormente de un tónico facial aplicado con un disco desmaquillante para asegurarnos de que todas las impurezas han desaparecido.

Una vez la piel está limpia, se debe proceder a aplicar la crema hidratante. Mucha gente con piel grasa comete el fallo de asumir que no necesita crema hidratante porque puede empeorar su piel, pero no es así, ya que existen cremas hidratantes específicas para pieles grasas.

Para cada tipo de piel existe una crema hidratante que se adapta a sus necesidades. Esta crema hidratante aplicada puede encontrarse en formato líquido, gel o en agua pulverizada. 

Si sufres de bolsas o ojeras es recomendable aplicar un contorno de ojos alrededor de ellas. Este se puede encontrar en formato líquido o gel y es de fácil aplicación. Ayuda a calmar la zona de la ojera y prepararla para que cuando vayas a aplicar el corrector se vea una ojera hidratada y jugosa. 

Elección del primer

Este paso es cuando toca la selección del primer. Cada persona debe utilizar uno diferente que ayude a potenciar su piel y le proporcione una textura jugosa, brillante e hidratada. 

¡Vamos a descubrir cuál es el indicado para ti!

  • Si al aplicarte la base notas exceso de aceite en la zona T, que es la zona de la barbilla, nariz y frente; o al aplicar la base en tu piel ves que los poros se notan demasiado, debes usar una base en formato gel y anti poros que ayuda a cubrir los poros de manera que parece que desaparecen. 
  • Si sufres de piel deshidratada cuando aplicas la base de maquillaje o notas zonas de sequedad en la piel, un primer en aceite es lo que necesitas. Consigue hidratar tu piel al máximo sin darle una apariencia demasiado jugosa, sino más bien matificante y de larga duración. 
  • Si tu piel es mixta, lo que viene a decir que sufre de partes deshidratadas y otras grasas, lo mejor es usar un primer en forma de crema ya que ayuda a combatir el brillo innecesario del rostro e hidrata a la misma vez. 
  • Si tienes una piel joven que aún sufre brotes de acné y desniveles en la piel, es esencial usar un primer en formato líquido que ayuda a alisar la piel y generar una larga duración. 
  • Si luces una piel lisa, sin zonas grasas o deshidratas y quieres mostrar tu piel con un brillo natural, usa un primer iluminador. Estos tipos de primer tienen partículas brillantes que hacen que la piel irradie luminosidad. Este primer puede usarse sin posteriormente aplicar la base ya que aporta luminosidad. 

Para finalizar, ¿has conseguido encontrar qué tipo de primer necesita tu piel? ¡Si es así esperemos que ayude a mejorar el aspecto de tu piel maquillada!

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