Curiosidades del cine heridas de bala

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo se realizan las escenas de disparos en las películas?

Llevamos tantos años viendo escenas de tiroteos en el cine que nos hemos acostumbrado a verlas, pero no nos hemos parado a pensar que estas escenas con los años han ido progresando obteniendo cada vez más realismo. 

¡Vamos a averiguar cómo se hacen! 

En sus inicios

Cuando empezamos a ver disparos y sangre en el cine no contaban del material necesario para obtener el realismo que existe hoy en día. Para realizar escenas de disparos se buscaban a tiradores profesionales con mucho pulso y experiencia que dispararan ráfagas de proyectiles al decorado de detrás de los actores para simular que el disparo llegaba a los personajes.

Esta técnica tenía sus fallos ya que las balas al ser disparadas a la vez y contra un decorado de material duro, rebotaban por todas partes, por lo que ponían en peligro al equipo y actores que trabajaban en ese momento. Las medidas de seguridad eran muy limitadas. 

Cargas explosivas con bolsas de látex

Actualmente se usan varias técnicas para simular disparos en el cine. Una de las más usadas para los disparos sobre actores es la técnica donde se usan unas pequeñas cargas explosivas que explotan gracias a unas pequeñas baterías que están incorporadas. Estas cargas tienen bolsitas de látex con sangre falsa, por lo que cuando es el momento indicado del disparo, estas bolsas explotan debajo de la ropa y generan un charco de sangre en la ropa dando un realismo al disparo. 

Aire comprimido

Desde hace unos años se utiliza aire comprimido junto a tubos en el cine para los disparos. Es una técnica más compleja y que requiere una preparación previa más elaborada que otras técnicas, pero es la que transmite más realismo en el cuerpo de los actores. 

Para su realización se necesita un compresor de aire manual que se carga de aire hasta llegar a su tope y de ese compresor se conectará un sistema de tubos. De ese sistema de tubos va a adjuntarse otros tubos que vayan al lugar donde se va a realizar el tiro, al colocarlos en ese espacio que está en contacto con la piel del actor, se fija con cinta adhesiva para que no se mueva y se mantenga.

Cuando ya está todo listo, cogemos el primer tubo y añadimos sangre falsa, esta se va a mantener en los tubos ya que el compresor estará lleno de aire lo que hace que la sangre no pueda filtrarse ni retroceder. Consiguientemente realizaremos un corte en la ropa del personaje allí donde queramos que la sangre aparezca al disparar, justo donde está el tubo. 

Si se quiere que el disparo entre por delante y salga por detrás, se debe repetir todo el proceso anterior en la parte trasera del personaje. Una vez todo está en su sitio, este sistema de tubos se debe disimular con el decorado para que no sea visible. Para finalizar, se debe esperar al lado del compresor de aire a que nos den la orden del disparo para tirar de la palanca y que la sangre salga disparada por los tubos hasta llegar al actor. La sangre va a salir disparada al exterior simulando la herida de un disparo. 

Nuestros alumnos practican para trabajar en rodajes de cine, aprendiendo las últimas técnicas en simulación de heridas de bala en el cuerpo. ¡Más realista no puede ser! 

ATENCIÓN: El siguiente vídeo puede herir sensibilidades por su realismo

 

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